En Marketing, el mayor pecado es ser aburrido

Marketing on septiembre 19th, 2009 Sin comentarios

Recientemente estaba leyendo el blog de Seth Godin, genio del Marketing y al que es posible que haya nombrado por aquí más de una vez.

En uno de sus interesantes, y breves, artículos, hablaba de que somos aburridos.

Y es cierto, probablemente cualquier experto en Marketing diría que no hay que comenzar atizando un golpe a los que te leen, pero es verdad y además ese golpe compensa, porque aunque decir esas cosas a otros puede no hacerte el más popular, sí es cierto que llama la atención.

Y si ha seguido este blog por algún tiempo sabrá lo importante que es la atención en Marketing.

¿Cuál es el fondo de todo esto? Que en Marketing tenemos que comprar atención.Yo mismo la compro con campañas para atraer nuevos interesados y cualquier pequeño y mediano emprendedor también lo hace a fin de llevar gente hasta su producto, es lo normal y es lo que hay que hacer, pero he aquí lo interesante.

  • Cuanto menos aburridos seamos menos vamos a tener que recurrir a comprar la atención de posibles interesados en nuestro Marketing.
  • Cuanto más nos esforcemos por tener un producto del que merezca la pena hablar, menos euros vamos a tener que echar por el embudo de la campaña.
  • Cuanto más reseñables seamos, más incentivo habrá para que los demás hablen de nosotros, sin necesidad de tener que poner por delante dinero para obtener visibilidad.

Ese es el grial de cualquier empresa y emprendedor, que sean sus clientes o posibles interesados los que lleven su nombre hasta otros, los que extiendan el mensaje de que existimos.

Toda empresa quiere eso, sin embargo pocos se esfuerzan por ver por qué no está siendo así en este momento, por qué su producto no está en boca de todos.

El principal motivo es que entramos al mercado con una estrategia de “jugar al yo también”.

“Yo también soy contable, yo también soy fontanero, yo también vendo ordenadores”.

Pronto todo se convierte en competir haciendo lo mismo a un precio más o menos igual, con lo cual, en vez de ser reseñables, nos camufla con todos los demás, nos ponemos el mismo traje, del mismo color y con la misma máscara.

No hay duda de por qué cuando un interesado, cuando se pone a buscar lo que nosotros hacemos, le cuesta tanto encontrarnos, distinguirnos del resto y elegirnos.

Así que tenemos que recurrir a comprar toda nuestra atención, tenemos que echar mano de anuncios, campañas y promoción a fin de que algunos ojos se posen en nosotros, pero aún así, aún cuando compramos atención, la gente se fija pero al final no nos elegirá si no acaba viendo claramente por qué somos distintos de los demás (distintos en el sentido de mejores, no distintos sólo por llamar la atención).

No estoy diciendo que en nuestro próximo plan de Marketing cojamos el presupuesto y lo reduzcamos a cero, es necesario comprar esa atención, esto es el mundo real y nosotros tenemos que ser emprendedores reales, si nos fijamos ninguna de las empresas serias, por mucho que estén en boca de todos, abandonan la “atención comprada” en sus planes de marketing.

Pero sí es cierta una cosa, si no nos ponemos ahora mismo a ver cómo lo están haciendo los demás y a ver cómo lo podemos hacer de manera diferente, destacable y de la que merezca la pena hablar, o vamos a pasarlo mal.

Porque una vez vi en una película del oeste que uno le decía a otro que siempre hay alguien más rápido. Aquí es lo mismo, siempre va a haber alguien, tarde o temprano, que tenga el presupuesto para Marketing más amplio, y si sólo dependemos de atención comprada, lo vamos a pasar mal.

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